¿Existen los criaderos éticos y responsables?
Normalmente cuando se habla de criaderos, lo primero que se viene a la mente es un lugar oscuro, con perros delgados y sucios, adultos y cachorros por igual encerrados en jaulas. La típica imagen de explotación animal en todo su esplendor.
Esto lamentablemente no es solo un estereotipo, sino también una realidad. Gracias a que este tipo de situaciones empiezan a salir a la luz, las personas cada vez toman más conciencia sobre la realidad detrás de las mascotas de raza pura y eligen evitar la compra de animales, bajo el lema de "adoptá, no compres"
Pero hay una cuestión que es normalmente ignorada en favor de las ideas de proteccionismo actuales, y es si realmente existe tal cosa como un criadero ético y responsable, que no fomente la explotación animal.
¿Puede la cría de mascotas ser ética?
Un problema con el que nos encontraríamos para definir esta cuestión es qué entendemos por ético cuando se trata de criar animales.
Hay diversos argumentos a favor y en contra. Hay quienes dicen que criar no podría ser ético ya que hay demasiados animales en busca de hogar y dejar que nazcan más en lugar de adoptar los que ya existen sería incorrecto. También se habla de los riesgos que supone un embrazo y un parto en una hembra, considerando que está mal arriesgar su vida en tener una camada, además de las preocupaciones por su salud futura, sobretodo en perras donde la influencia hormonal de los celos podría predisponerlas a infecciones uterinas y tumores mamarios.
Estas consideraciones son muy dependientes de los valores que sostiene cada uno. Para algunas personas, cualquier cosa que no impacte al animal de forma positiva no es algo aceptable, y para otros es correcto mientras se mantenga dentro de ciertos márgenes. Así que la idea de que la cría pueda ser ética es más que nada un juicio personal.
¿Existe la cría responsable?¿Cómo funciona?
La otra cuestión sería si existe la cría responsable y como se vería.
Dada la situación actual ¿Qué podríamos considerar responsable a la hora de criar? Podríamos decir que es cría responsable cuando los animales se encuentran en un estado de bienestar, con sus necesidades físicas y mentales satisfechas. Una hembra reproductora debería tener ciclos de descanso entre camadas, y poder producir solo un número determinado de camadas para luego retirarse.
¿Suena bien, no? Pues aunque parezca una idea utópica, esto existe y es más común de lo que se cree. Muy pocas personas lo saben ya sea porque no les interesa profundizar en el mundo de la cría o están muy convencidas de que se trata naturalmente de una práctica cruel y explotativa.
Si alguna vez oyeron hablar de los cinófilos o canófilos, sabrán que se trata de personas con un profundo interés en los perros de raza, su historia, su utilidad y su preservación. Muchos de ellos son también criadores.
El objetivo de estas personas es criar perros sanos y funcionales en estructura, fisiología y temperamento. Perros que puedan cumplir con la función zootécnica de su raza. Son personas que aman a los perros y se preocupan por su bienestar.
Está muy instalada en la sociedad actual la idea de que el criador es una persona egoísta que solo quiere lucrarse explotando a los animales para vender los cachorros por un poco de dinero fácil. Esto no es lo que significa criar o al menos, no debería.
¿Qué es lo que hacen los criadores responsables?
El objetivo de la cría responsable es preservar las razas y producir animales saludables, de buena estructura y temperamento que sean funcionales para la tarea que les corresponde.
Esto lo hacen mediante rigurosa selección. No todos los animales son aptos para reproducirse, necesitan cumplir con ciertos requisitos como provenir de linajes con buena genética y demostrar tener un temperamento estable, libre de problemas de conducta. Además deben hacerse pruebas de ADN para descartar enfermedades hereditarias y poder emparejar dos animales que se complementen para mejorar las características del otro.
En algunos casos se requiere una evaluación objetiva de la estructura del animal y en el caso de los perros, poder pasar satisfactoriamente las pruebas de trabajo que corresponden a su raza.
Por último, los criadores responsables registran a sus camadas. La información genealógica no solo es útil para asegurarse de que el animal sea de raza pura, sino que permite evaluar la genética y salud del linaje para lograr una mejor selección.
Estos animales no viven en malas condiciones. Si así fuera, serían descalificados de las evaluaciones y si el criador es parte de un club o asociación, podría ser sancionado. Un animal que vive en condiciones de maltrato no podría tener una buena salud y temperamento. Los perros pasan las pruebas de trabajo porque son adiestrados apropiadamente, lo que demuestra el grado de dedicación que les da el criador.
Aunque los gatos no tienen otro propósito más que ser un animal de compañía, el mundo de la cría también se extiende a ellos y se rige bajo los mismos mandatos.
¿Por qué existen los criaderos clandestinos?
Es muy cierto que hay personas a las que no les importa en lo más mínimo el bienestar animal y solo crían para su propio beneficio económico.
Posiblemente se deba a las expectativas y percepción desde un punto de vista ajeno al criador. Los animales de raza cuestan mucho dinero, por lo que es posible que algunas personas piensen que es una actividad con buen rédito ya que en una camada puede haber varios cachorros que se venden a un precio alto cada uno, y lo mejor de todo es que es un producto que se hace "solo"
Si se puede tener muchos animales, con los cuidados mínimos y explotados al máximo, se puede vender un gran número de "productos" a un valor alto y generar una gran ganancia.
El problema es que esto es una percepción errada de lo que pasa en realidad. Los cachorros en sí mismos no tienen un valor económico, al fin y al cabo hay perros y gatos de sobra en la calle y son gratis. Lo que pasa es que criar de forma seria es costoso. Los derechos de reproducción cuestan más dinero, a eso se le suma el cuidado, el adiestramiento, las pruebas de ADN y atención veterinaria de los reproductores antes, durante y después de la cría. Las evaluaciones de estructura y de trabajo no son gratis y no hay dinero como premio (a pesar de lo que muchos dicen sobre las exposiciones). Ser miembro de una asociación o club y el registro de las camadas, aunque mínimo, tiene un costo y algunos criadores hasta pagan licencias e impuestos al Estado por criar. Es una inversión muy grande de tiempo y dinero. No sería justo dar a los cachorros gratis, considerando que además no siempre es posible recuperar toda la inversión ya que los precios tienen que mantenerse acordes al mercado. La mayoría de los criadores cría a pérdida, es más un hobby caro que un negocio.
A menos que se haga de forma masiva claro, y eso compromete el bienestar de los animales. Podría decir que el valor que le ponen los criaderos clandestinos a los cachorros es excesivamente alto para la dedicación y calidad que tienen. La mayoría de esos cachorros crecerán para ser animales con problemas de salud y de conducta, no fueron seleccionados, no tienen un propósito. Habrán nacido en una casa, pero su existencia se acerca más a la un callejerito cualquiera que a un animal bien criado. No hay razón para pedir dinero a cambio si un animal con igual o mayor calidad podría encontrarse en un refugio y gratis.
Conclusión
Más allá de los desacuerdos éticos que se puedan llegar a tener, una cosa es segura: La cría de animales domésticos llegó para quedarse. No resulta realista (al menos hoy en día) la idea de que los criadores y los animales de raza vayan a desaparecer. Si es así, lo mínimo que podemos hacer es informarnos sobre la cría responsable y abogar por el bienestar de los animales de estos programas.



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